El PP pide un informe de intervención para “facilitar” la aprobación del presupuesto

El Partido Popular de Avilés condicionó ayer su abstención en el debate de presupuestos a que se emita un informe de Intervención en el que se verifique que el borrador que ahora se negocia, se ajusta a los requisitos que plantea el consejo de Política Fiscal y Financiera para cumplir con el objetivo de déficit en España. Así lo afirmó ayer el presidente de la Junta Local de los populares, Joaquín Aréstegui, horas antes del comienzo de la reunión entre PP y PSOE, un encuentro que, al término, ningún partido quiso valorar. «Si Intervención dice que no, todo lo demás sobra. Queremos comprobar que no nos estamos haciendo trampas al solitario», señaló.
Aréstegui explicó que su partido no va a apoyar las cuentas municipales porque «no son las nuestras», pero abrió la puerta a la abstención, que sería suficiente para que el Gobierno local aprobase el presupuesto.
Si el borrador que se negocia desde hace un mes pasase el primer filtro, se saltaría al debate del segundo: un documento en el que plantean hasta nueve cambios sobre la actual estructura de ingresos y gastos. El presidente de los populares, antes de detallar su contenido, lanzó un serio aviso a sus interlocutores socialistas. «Cuando se está en minoría, hay palabras tabú y una de ellas es irrenunciable. Si se cuenta con un partido de la oposición hay que saber que habrá cosas que poner y cosas que quitar», afirmó.
En el apartado de cuestiones a incluir, el PP detalla hasta cinco apartados. El primero se refiere a la urbanización de Las Meanas y a la construcción del centro social de Jardín de Cantos. Los populares pretenden que estos dos proyectos cuenten con partida específica en el capítulo de proyectos de reurbanización y urbanización, dotado con 750.000 euros.
La promoción empresarial y del empleo tampoco escapa a sus peticiones. El PP solicita incluir 300.000 euros con este destino, además de una partida específica para impulsar el Centro Comercial Abierto de Avilés.
Otra de las zonas a mejorar, en opinión del PP, es la plaza Hermanos Orbón. Los populares aplauden la actuación que se ha llevado a cabo, pero piden destinar 150.000 euros en una inversión plurianual al desarrollo de un área de rehabilitación integral que afectaría a las fachadas traseras y los soportales.
La habilitación de aparcamientos es otra de sus propuestas, con la dotación de 300.000 euros para acondicionamiento de la finca municipal colindante al apeadero de Feve, que se convertiría en parking disuasorio. Además, piden dotar con partidas tres proyectos que recibieron aprobación en el Pleno. Se trata del Festival Intercéltico, la subida del IPC en el salario de los bomberos y el gasto en luces de Navidad.
El dinero necesario se obtendría, según el PP, de rebajar de 600.000 a 300.000 la dotación para los contenidos del «museín» de Avilés «que este año no se va a acabar». Otra de las modificaciones de rebaja de partidas que proponen los populares pasa por deshacerse de la participación que el Ayuntamiento de Avilés tiene en la ZALIA y que, en opinión de Joaquín Aréstegui, «sólo sirve para financiar al competidor del Puerto de Avilés, que es el Puerto de Gijón».
Los ajustes de partidas continúan con la rebaja de 600.000 a 300.000 euros en el capítulo dedicado a los préstamos participativos. El cambio se completa con la propuesta de cambiar la gestión del cementerio municipal de La Carriona contratando a una empresa especializada que asuma también la puesta en marcha del centro de interpretación. «Es una idea que ya se contemplaba en tiempos de Santiago Rodríguez Vega y con la que nos ahorraríamos asumir las inversiones previstas», afirmó el presidente de la Junta Local del PP.
«Esperemos que esta propuesta se coja con apertura de miras. Si no se aprueban los presupuestos no será culpa nuestra, sino del Gobierno, que no habrá sido capaz de hacer un solo amigo en el salón de plenos», afirmó Joaquín Aréstegui.

“Si el PSOE quiere negociar con el PP que no rebuzne”

Los populares condicionan volver a hablar de presupuestos a un cambio de actitud por parte del gobierno socialista

El PP puso ayer sobre la mesa las condiciones bajo las que aceptaría continuar negociando los presupuestos municipales con el gobierno socialista. Y lo primero, según destacó el presidente de los populares avilesinos, Joaquín Aréstegui, son los modales. «Si se quiere hablar con el PP, mejor no rebuznar. Cuando uno negocia presupuestos, la chulería se tiene que dejar a la puerta», afirmó, indicando además que el PSOE tiene que tomar consciencia de estar en un gobierno en minoría. Aréstegui hizo estas declaraciones en alusión al enfado del PP por las críticas que la portavoz socialista, Ana Concejo, vertió sobre la política impositiva de Mariano Rajoy, y que llevó a una rotura de las negociaciones.

Los populares, que aseguraron ser «un partido serio al que le gustaría que Avilés tuviera un presupuesto», pusieron como segunda condición que las cuentas estén claras. «Hay concejales que tienen un documento diferente al de la Alcaldesa y al de la concejala de Hacienda», indicó el líder del PP. Aréstegui pidió a renglón seguido «flexibilidad» para que el documento del PSOE pueda acoger las aportaciones del PP. «Vamos a hacer nuestra propuesta la semana que viene. Si es necesario esperar un tiempo y esperar que pase el congreso del PSOE, no pasa nada», añadió el presidente del PP.

Y es que los populares aseguran que el PSOE está más ocupado en su lucha interna de poder que en sacar adelante los presupuestos. «La Alcaldesa está en un bando y la concejala de Hacienda en el otro. Y están más atentas a otras cosas que al presupuesto. Si no, no se podría entender que la concejala de Hacienda quiera llegar a un acuerdo con el PP y se dedique a solmenarnos», sentenció Joaquín Aréstegui.

Entre las tachas que los populares ponen al presupuesto del PSOE es que se destine dinero a la Zalia, y también que se consigne dinero para el Museo de la Historia Urbana de Aviés «cuando no se va a hacer la obra este año».

Joaquín Arestegui analiza la situación del Niemeyer

Intervención ratifica que el Niemeyer debe devolver parte de sus subvenciones

Aréstegui ve «escandaloso» que ningún documento avale las acusaciones lanzadas por el Principado de «gravísimas irregularidades» en la gestión

El informe definitivo de la Intervención General, que ya analizan los partidos de la oposición, viene a ratificar los resultados del estudio provisional de control financiero, y mantiene la reclamación de las subvenciones concedidas por el Principado a la Fundación del Centro Niemeyer. El documento discurre en los mismos términos que el informe provisional, abundando en algunos detalles, pero ciñéndose a la misma argumentación y recomendaciones. Así, el interventor firmante considera adecuado «solicitar los reintegros de las subvenciones concedidas por los incumplimientos puestos de manifiesto en el cuerpo del presente informe y, en particular, el reintegro del exceso de financiación de los ejercicios 2007 y 2008 por importe de 229.730 y 39.169 euros respectivamente». La principal diferencia con el documento original es que se incorporan ya las observaciones respecto a las alegaciones de la Fundación, que rechaza en su práctica totalidad, y determina encargar una auditoría para determinar exactamente qué cantidades deberá devolver la Fundación.

El diputado popular Joaquín Aréstegui afirmó, a la luz del informe, que queda clara la «mala fe» por parte del Gobierno de Francisco Álvarez-Cascos. «La Consejería se enroca con la petición de las subvenciones, porque no dice que no se justifiquen los gastos, sino que no se aporta la documentación, pero es que tampoco se molestaron en ir a consultar los expedientes a las oficinas de la Fundación», aseguró el también presidente del PP avilesino. Aréstegui aseguró además que es «escandaloso» que el Principado hubiera hecho públicas «gravísimas acusaciones de gravísimas irregularidades sin que haya respaldo documental». El dirigente popular preguntó por los «yates en el Caribe» y aseguró que es muy grave que se hubiera «jugado con el prestigio de las personas de forma frívola». «Las gravísimas irregularidades no están en ninguna parte, no se deduce de los informes. Se deduce que existe falta documentación pero eso no es para poner de sinvergüenzas a los gestores», concluyó.

La Fundación del Niemeyer presentó, con fecha 26 de septiembre, las alegaciones pertinentes al informe provisional en el que Intervención consideraba indebidamente justificadas las subvenciones aportadas por el Principado. La consejería de Cultura aportó 500.000 euros los años 2007, 2008 y 2009, y 570.000 en 2010. Sin embargo el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, considera que no se puede valorar la documentación «por el hecho de aportarse como justificantes simples fotocopias, ya que no se puede acreditar su autenticidad e integridad». Y si la conservación de originales en poder de la Fundación se estimaba imprescindible, continúa Vallaure en el informe, «nada impedía a la empresa aportar originales y fotocopias, para que tras el correspondiente cotejo aquellos pudieran ser devueltos el mismo día». De esta actitud deduce el consejero de Cultura «falta de colaboración».

Vallaure, a fin de determinar la cuantía exacta de reintegro, solicitó a la Intervención General una auditoría de las subvenciones y ayudas públicas del Principado al Niemeyer. «Dicha petición encontraría amparo en el vigente plan anual de control financiero permanente y plan anual de auditorías para el ejercicio 2011».

En el informe se asegura, por último, que la Fundación «confunde control financiero permanente», en el que se inscriben las acciones realizadas por Intervención, «con la auditoría pública de subvenciones». Y por todo ello la Consejería manifiesta su conformidad con el informe provisional, comprometiéndose además a elaborar instrucciones internas en materia de justificación de subvenciones en el ámbito de la Consejería de Cultura y Deporte.